Lebkuchen, galletas especiadas alemanas

No podíamos acabar el año en Café Té Arte  sin ofreceros una receta navideña, y hemos pensado que unas galletas alemanas llamadas lebkuchen serían una magnífica opción. ¿Y qué son los lebkuchen? Pues unas galletas especiadas, tiernas y muy muy ricas, que no podéis dejar de probar. Por cierto, hablando de recetas alemanas navideñas, también os recomiendo las vanillekipferl que preparó hace unos meses mi compañera Etringita.

Para hacer estas galletas aún más tiernas y sabrosas, hemos añadido a la masa un poco de café. Ya sabéis que en Café Té Arte nos encanta cocinar con cafés, tés e infusiones. Creo que si sois más de té, se podría sustituir el café por la misma cantidad de té negro puro fuerte.

Por cierto, si no habéis probado los tés navideños, ¿qué mejor ocasión que esta? Tenéis para elegir: negro, verde e incluso rooibos. Y si sois más cafeteros, también tenemos un café para estas fechas.

Ingredientes para 30 lebkuchen de unos 5 cm de diámetro:

Para el glaseado (opcional)

  • zumo de limón y azúcar glas
  • chocolate de cobertura y almendra fileteada o granillo

Cómo hacer masa para galletas especiadas lebkuchen

Lo primero es tener preparado y frío el café, más o menos cargado según queramos que dé más o menos sabor y aroma. Separar la cantidad necesaria y reservar.

En un cuenco grande, mezclar la mantequilla ablandada con la panela, añadir el huevo y remover bien para integrar. Si vamos a hacer doble o triple cantidad de la masa, integrar bien cada huevo antes de añadir el siguiente.

Agregar la miel, el aceite de girasol y la esencia de almendra amarga y remover bien para que se reparta todo homogéneamente. Reservar.

Picar finita la cáscara confitada de naranja y limón, añadir un par de cucharadas de la harina y remover con la mano, desmenuzando, para separar bien los trocitos. Así se evita que se formen grumos de cáscara y se consigue que se repartan bien los pedacitos por toda la masa.

Mezclar bien la harina con la almendra molida, las especias y el cacao en un cuenco y añadir la cáscara confitada ya cortada. Remover para repartirla bien.

Disolver el carbonato amónico (o el bicarbonato sódico) en una cucharada de agua fría y añadir al café removiendo bien.

Agregar al cuenco de la mezcla húmeda, en tandas, un poco de la mezcla seca y un chorro de café. Remover bien con una espátula hasta que la masa lo haya absorbido todo antes de añadir una tanda nueva. Una vez esté todo integrado, remover para asegurarnos de que se reparte bien.

Tapar el cuenco y dejar reposar en la nevera de un día para otro.

Preparar galletas especiadas lebkuchen

La masa ya reposada será un poco más dura que recién hecha.

Precalentar el horno a 180 ºC y cubrir la bandeja con papel de hornear.

Formar bolas de masa del tamaño de una nuez. Si la masa está muy pegajosa, un truco es untarse las manos con aceite de girasol.

Colocar las bolas sobre el papel de hornear y aplastar hasta formar discos de unos 5 cm de diámetro.

Dejar un margen de al menos un dedo entre los discos, ya que la masa puede desparramarse un poco en el horno.

Si usamos obleas, este paso es más fácil, especialmente si la masa está muy pegajosa. Aplastamos cada bola contra la oblea de forma que la masa la cubra por completo. Si la masa está muy blanda, se pueden untar las obleas con un cuchillo.

Hornear a 180º durante 12-18 minutos. Son galletas blanditas, es mejor quedarse un poco corto que cocerlas demasiado. Las galletas siempre endurecen un poco al enfriar y hay que tenerlo en cuenta.

Dejar enfriar las galletas especiadas sobre una rejilla.

Tipos de glaseado para lebkuchen

Una vez frías, los lebkuchen están listos para comer, pero antes se suelen glasear, ya sea con azúcar o con chocolate. ¿Vosotros qué versión preferís?

Para el glaseado de azúcar se puede usar agua o zumo de naranja o limón. Yo prefiero el limón, le da un toque fresco. Se mezcla una parte de zumo por cada 6 o 7 de azúcar glas, se remueve bien y se cubre cada galleta. Con un par de cucharadas de zumo de limón y una taza de azúcar glas (una taza son 240 ml), debería ser suficiente para todas las galletas. Las galletas glaseadas se dejan secar sobre una rejilla con un plato debajo para recoger el goteo.

Para glasear con chocolate hay que derretirlo previamente al baño maría. Se puede usar chocolate de cobertura o, para un sabor más intenso, uno que tenga en torno al 70% de cacao. Una vez glaseadas las galletas, y mientras el chocolate aún está blando, se pueden espolvorear los lebkuchen con almendra fileteada o granillo. Colocar las galletas sobre una rejilla hasta que se endurezca el chocolate.

Y ahora sí, ¡a comer! Aunque antes, un consejo… resistid un día antes de lanzaros sobre los lebkuchen. El sabor de las galletas especiadas aumenta con un poco de reposo. 😉

Si os ha gustado la taza de acero y el infusor, estáis a tiempo de pedirlo como regalo a los Reyes, ¡corred!

¡Felices fiestas!

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.

 


2 comentarios de “Lebkuchen, galletas especiadas alemanas

  1. Montse dice:

    Hola Díana! Tienen una pinta increíble, los voy a preparar en estos días. Saludos, Montse

    • ¡Hola, Montse! Espero que te gusten tanto como a mí si finalmente los preparas.
      ¡Felices fiestas!

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