Galletas de té matcha y naranja con chocolate

La receta que os traigo hoy tiene un sabor suave y delicado a té matcha, con notas cítricas de la naranja. Tal cual, estas galletas de té matcha son una delicia, pero si queréis añadirle un contrapunto amargo, os sugiero decorarlas con un poquito de chocolate negro ¿os suena bien? Pues sabe aún mejor.

Como veréis en la lista de ingredientes, yo he sido prudente con la cantidad de té matcha, especialmente porque no sabía si los comensales iban a apreciar el sabor de este té. Si ya sois iniciados, podéis subir sin temor la cantidad a 3 cucharaditas.

Hace unos meses Félix explicó en un vídeo por qué existe tanta diferencia de precios entre matchas. Hacia el final también contó cómo hacer “matchas” caseros con un molinillo de café o de especias. Os digo esto antes de lanzarme a explicaros la receta porque si aún no habéis probado el té matcha y tenéis curiosidad, pero os echa para atrás la idea de comprar un producto que puede que no os guste, podéis hacer un sucedáneo casero con un buen té verde. De hecho, en las galletas que veis en las fotos de esta publicación, usé un matcha casero a base de té verde Bancha japonés y el resultado ha sido más que satisfactorio. Es cierto que no es lo mismo, especialmente en cuanto a potencia colorante, pero así os podéis hacer una idea de si os va a gustar.

Te Bancha

Ahora que me acuerdo, mi compañera de recetas en Cafe Té Arte, Etringita, bautizó a este té como Matcha-Bancha en su receta de deliciosos bollos de té verde. Y si os hemos picado la curiosidad, en el blog tenemos una gran variedad de recetas con té matcha que os recomiendo probar.

Y ahora sí, ¡vamos a por esas galletas de té matcha!

Ingredientes para hacer galletas de té matcha y naranja:

Para las galletas

  • 250 g de harina para repostería
  • 5 g de impulsor químico (Royal)
  • 2 cucharaditas (6 g) de té matcha
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 75 ml de aceite de girasol
  • piel rallada de media naranja
  • 50 ml de zumo de naranja

Para la cobertura

  • 1 huevo
  • 50 g de chocolate (opcional)
  • ralladura de naranja (opcional)

Cómo preparar galletas de té matcha y naranja:

Mezclar la harina con el impulsor químico y el té matcha y tamizar en un cuenco grande.

Añadir el azúcar, huevo, el extracto de vainilla, el aceite de girasol, el zumo y la ralladura de naranja.

Remover para mezclarlo todo bien. No hace falta amasar, sólo integrar los ingredientes en una masa homogénea.

Formar una bola, envolver en film y dejar reposar en la nevera al menos media hora.

Precalentar el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.

Colocar una lámina de papel de hornear sobre la bandeja del horno.

Estirar la masa entre 2 láminas de papel de hornear hasta obtener una lámina de unos 3 o 4 mm.

Cortar la masa con cortapastas y colocar las galletas en la bandeja dejando un dedo de separación entre ellas.

Batir un huevo y pincelar una capa fina sobre las galletas.

Hornear a 180 ºC durante unos 10 o 12 minutos. Las galletas están listas cuando hayan subido un poco y se empiecen a dorar por los bordes. Sobre todo, tened cuidado de no tostarlas demasiado porque al enfriar endurecen y lo ideal es que queden blanditas por dentro.

Dejar enfriar sobre una rejilla antes de decorarlas, ya sea con chocolate o con azúcar glas tamizado por encima.

Cómo decorar galletas con chocolate negro:

Trocear el chocolate y fundirlo al baño maría.

Rallar encima del chocolate un poco de piel de naranja y remover bien.

Para decorar las galletas hay múltiples opciones:

Podemos pincelar la cara inferior de la galleta y dejar secar boca abajo sobre una rejilla hasta que se endurezca.

Otra opción es mojar una parte de la galleta en el chocolate fundido y apoyar las galletas boca arriba sobre una lámina de papel de hornear o el borde de un plato.

Y mi última sugerencia es hacer hilillos de chocolate con un palillo o tenedor, ya sea en forma de líneas o en salpicaduras.

Para conservar las galletas lo ideal es un recipiente hermético en el que aguantarán a la perfección unos cuantos días. Es más, el sabor se irá intensificando con un poco de reposo.

¡Espero que las disfrutéis con una taza de un buen té o café!

Por cierto… ¿os ha llamado la atención la tisanera que veis en las fotos? ¡Estáis de suerte! la tenemos en la tienda y, además de ser preciosa, tiene 350 ml de capacidad. El filtro es amplio, para que las hojas se abran sin dificultad, y muy tupido, así que es ideal para infusiones de hebras finas como el rooibos. ¿He mencionado que es preciosa? Porque lo es, por no mencionar que el acabado mate la hace especialmente agradable de sostener entre las manos. ¿Sois más de brillo? Pues también la tenemos.

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.


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