Bizcocho de Earl Grey con glaseado de limón

Os traigo un delicioso bizcocho de Earl Grey y limón para disculparme por la ausencia de recetas con té, café o infusiones durante los últimos meses. He dicho de Earl Grey aunque quizá debería decir con, porque no sólo lo lleva infundido en el líquido principal de la receta, sino que, en la búsqueda de un sabor más intenso, también añadí las hojas que había usado en la infusión a la masa. En casa voló y estamos deseando repetir. Os lo diré en pocas palabras: si os gusta este té, tenéis que hacer este bizcocho.

Bizcocho de Earl Grey Glaseado

Nuestro té Earl Grey está aromatizado con bergamota y elaborado con té negro Darjeeling de segunda cosecha y por eso tiene un sabor más suave que otros Earl Grey. Es un clásico que se suele tomar sólo, aunque con una nube de leche está delicioso, y por su intensidad sirve tanto para un desayuno como para la hora del té. Si queréis saber más de este té con tantos fans, os recomiendo leer este artículo que publicamos hace un tiempo.

Seguro que estáis deseando saber cómo se hace este bizcocho fabuloso, así que sólo un último apunte antes de ponernos manos a la masa. Si tenéis niños y os preocupa la cantidad de teína que pueda llevar este bizcocho, tenéis la opción de sustituri el té Earl Grey por nuestro Rooibos Earl Grey.

Ingredientes para hacer bizcocho de Earl Grey al limón:

  • 1 cucharada de té Earl Grey Superior en hebras
  • 125 ml de leche (puede ser bebida vegetal o incluso agua)
  • 80 g de mantequilla a temperatura ambiente (puede ser margarina)
  • 90 g de azúcar
  • 2 huevos medianos
  • 60 ml de yogur
  • ralladura de la piel de un limón
  • 200 g de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal fina

Glaseado (opcional)

  • 60 g de azúcar glas
  • zumo de limón
  • ralladura de limón

Cómo preparar bizcocho de Earl Grey al limón:

Desmenuzar ligeramente las hebras de té Earl Grey. La idea es que no queden trozos muy grandes, pero tampoco hace falta pulverizarlo. Calentar la leche e infundir en ella el té Earl Grey el tiempo indicado en el paquete. Una vez listo, filtrar y reservar las hebras.

Precalentar el horno a 180 ºC.

Fundir la mantequilla en una olla a fuego suave. No tiene que hervir, sólo derretirse. Retirar del fuego y dejar atemperar unos minutos.

Batir los huevos junto con el azúcar y añadir la mantequilla atemperada. Mezclar bien y agregar el yogur y la ralladura de limón. Batir ligeramente y añadir la leche infundida junto con las hebras de té Earl Grey que habíamos reservado.

En otro cuenco, mezclar la harina con la levadura química, el bicarbonato sódico y la sal.

Añadir en tandas la harina al cuenco de la mezcla de líquidos, integrando bien antes de añadir más, para evitar grumos.

Forrar con papel de hornear o engrasar y enharinar un molde tipo “plumcake”.

Verter la masa en el molde y hornear a 180 ºC durante unos 20 minutos, en la altura media con calor arriba y abajo. Pasado este tiempo, el bizcocho habrá subido y empezará a dorarse, pero todavía estará crudo por dentro, así que hay que taparlo con una lámina de papel de aluminio y seguir horneando unos 15-20 minutos más. Comprobar la cocción pinchando un palillo en el centro del bizcocho, si sale limpio, el bizcocho está listo. En caso contrario, hornear 5 minutos más y volver a comprobar. Los tiempos son orientativos y dependen mucho del horno, estad atentos.

Retirar del horno y dejar reposar unos 10 minutos dentro del molde. Desmoldar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Si no queremos glasearlo, el bizcocho está listo para comer en este momento, aunque ya sabéis que mejora el sabor de un día para otro.

Cómo glasear un bizcocho

El glaseado es muy fácil y se hace una vez frío el bizcocho, basta con poner el azúcar glas en un cuenquito y añadir zumo de limón de cucharadita en cucharaditaa hasta tener la consistencia deseada. Unas 3 cucharaditas deberían ser suficientes para una consistencia media. Una vez tenemos el glaseado listo, se vierte sobre el bizcocho y se deja reposar hasta que endurezca. Si queréis un extra de limonosidad, os recomiendo rallar un poquito de piel de limón sobre el glaseado recién vertido.

¡A disfrutar de este bizcocho de Earl Grey al limón!

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.

3 recetas con infusión de hibisco y zumo de piña

Con el veranito caluroso que estamos teniendo, queremos regalaros tres recetas refrescantes para combatir la ola de calor. ¿Tres? Pues sí, tres formas de utilizar una de nuestras nuevas infusiones. Son muy fáciles de hacer y con sólo dos ingredientes, infusión de hibisco y zumo de piña. ¿Y qué recetas son? Pues granizado, polos y hielos de hibisco para enfriar el zumo u otras bebidas. Perfecto ¿verdad?

Esta primavera lanzamos la infusión Sunrise Ruby, a sugerencia de mi compañera de recetas Etringita. La mezcla, que lleva manzana, hibisco y cáscara de naranja, en frío es deliciosa y refrescante. Estáis tardando en probarla si todavía no lo habéis hecho. También tenemos flores de hibisco y una mezcla de frutas del bosque con hibisco que creo que combinará muy bien con el sabor de la piña.

He probado esta infusión caliente, pero para mi gusto cuando está verdaderamente buena es en frío. Para ahorrarme los calores, la preparo por maceración en frío, dejándola en la nevera en una botella, como os explicamos en esta entrada. Para estas recetas es mejor que la infusión sea intensa, así que yo pongo un poquito más de infusión por litro de la que pondría para tomármela sola.

Ingredientes para las 3 recetas

  • Infusión de hibisco
  • zumo de piña

Cómo preparar granizado de piña con infusión de hibisco

Congelar el zumo de piña en una cubitera.

Picar los hielos en una batidora de vaso o en el accesorio picador hasta obtener el granizado.

Verter el granizado en un vaso hasta 2/3 más o menos de altura y agregar infusión de hibisco fría hasta completar.

Remover y disfrutar de un granizado delicioso.

Variantes:

Hacer cubitos de infusión de hibisco, picar hasta obtener el granizado y añadir zumo de piña bien frío al final.

Con granizado de limón también estará bueno, así que probad sin miedo. 😉

Cómo preparar polos de piña e hibisco

Mezclar zumo de piña con infusión de hibisco, 3 partes de zumo y una de infusión.

Rellenar los moldes para polos y congelar hasta que se hayan endurecido por completo, un mínimo de 4 horas.

Para desmoldar los polos basta con mojar el exterior del molde o vasito bajo un chorro de agua fría o tibia.

También se pueden usar vasitos de plástico y palitos de madera. Tenéis las instrucciones para hacer polos de esta manera en aquí.

Variantes:

Creo que puede funcionar usar piña natural triturada en lugar de zumo, para darle más cuerpo y textura a los polos.

Cómo hacer hielos de hibisco para zumos y otras bebidas

Hacer infusión fuerte de hibisco, llenar una cubitera y congelar durante al menos 3 horas.

Llenar dos tercios de cada vaso con zumo de piña bien frío, añadir hielos de hibisco hasta llenar el vaso y dejar reposar 5 minutos para que empiecen a fundirse y a teñir el zumo.

Variantes:

Estos hielos funcionan muy bien con refresco de limón, y también combinan de lujo con zumo de naranja.

No he probado, pero creo que puede funcionar utilizar hielos de hibisco para versionar y darle color a la típica piña colada e incluso a un gin-tonic. Será cuestión de experimentar.

 

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.

Bizcochitos de frambuesa y naranja

Antes de que se termine la primavera, no he podido resistirme a una receta de bizcochitos ideales para acompañar una taza de té caliente, o un vaso de infusión con hielos. Usé el mismo molde de los financiers que os traje hace un par de meses, porque me parece un formato ideal para llevarlo de picnic, para congelar y sacar en momentos en que se nos antoja un bocado dulce… En pocas palabras, estáis tardando en prepararlos.

No son excesivamente dulces, y las frambuesas aportan una chispa ácida y fresca que me ha encantado. Como podéis apreciar en la foto, además suben bastante en el horno, y el resultado es muy esponjoso.

La inspiración para estos bizcochitos fue la nueva mezcla de té que tenemos en la tienda y que Félix bautizó (con el beneplácito del público en instagram) Jappy Spring. ¿La habéis probado? Al abrir el paquete y ver las frambuesas liofilizadas, se me ocurrió hacer unas magdalenas o bizcochitos bien jugosos para acompañarla.

Ingredientes para 12 bizcochitos de frambuesa:

  • 2 huevos medianos
  • 60 g de aceite de girasol
  • 1 naranja mediana
  • 75 g de azúcar de coco (o azúcar moreno)
  • 150 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/4 cucharadita de sal
  • frambuesas frescas

Cómo preparar bizcochitos de frambuesa sin lactosa:

Exprimir la naranja y poner el zumo y la ralladura de la piel en un cuenco grande junto con el aceite de girasol y los huevos.

Batir ligeramente hasta integrar un poco los ingredientes, añadir el azúcar de coco y seguir removiendo hasta que se disuelva.

Por último, mezclar la harina con la levadura química y la sal. Tamizar en tandas sobre la mezcla de ingredientes líquidos, removiendo hasta que se integre antes de añadir más. No es necesario batir, sólo mezclar hasta tener una masa homogénea.

Precalentar el horno a 200 ºC.

Preparar el molde en el que haremos los bizcochitos. Si es metálico y no vamos a usar cápsulas, engrasar con aceite de girasol y enharinar. Si vamos a usar cápsulas de papel, sólo habrá que distribuirlas. En moldes de silicona no es necesario engrasar ni usar cápsulas.

Verter la masa en los huecos, aproximadamente hasta 2/3 de la altura.

Finalmente, hundir 1 o 2 frambuesas en la masa, dependerá de la forma y el tamaño del molde.

Bajar a 180 ºC y hornear los bizcochitos durante 10-15 minutos, hasta que hayan subido y estén dorados. Os recuerdo que los tiempos de horneado son variables según el molde y también del horno. En el molde que veis en la foto, en 10 minutos están listos, en formato magdalena hacen falta alrededor de 15 minutos.

Para comprobar si están cocidos por dentro, pinchar con un palillo de madera. Si sale limpio, están listos.

Dejar enfriar los bizcochitos sobre una rejilla después de sacarlos del horno.

¡Espero que os guste el toque ácido chispeante que le dan las frambuesas!

 

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.

 

Galletas de té matcha y naranja con chocolate

La receta que os traigo hoy tiene un sabor suave y delicado a té matcha, con notas cítricas de la naranja. Tal cual, estas galletas de té matcha son una delicia, pero si queréis añadirle un contrapunto amargo, os sugiero decorarlas con un poquito de chocolate negro ¿os suena bien? Pues sabe aún mejor.

Como veréis en la lista de ingredientes, yo he sido prudente con la cantidad de té matcha, especialmente porque no sabía si los comensales iban a apreciar el sabor de este té. Si ya sois iniciados, podéis subir sin temor la cantidad a 3 cucharaditas.

Hace unos meses Félix explicó en un vídeo por qué existe tanta diferencia de precios entre matchas. Hacia el final también contó cómo hacer “matchas” caseros con un molinillo de café o de especias. Os digo esto antes de lanzarme a explicaros la receta porque si aún no habéis probado el té matcha y tenéis curiosidad, pero os echa para atrás la idea de comprar un producto que puede que no os guste, podéis hacer un sucedáneo casero con un buen té verde. De hecho, en las galletas que veis en las fotos de esta publicación, usé un matcha casero a base de té verde Bancha japonés y el resultado ha sido más que satisfactorio. Es cierto que no es lo mismo, especialmente en cuanto a potencia colorante, pero así os podéis hacer una idea de si os va a gustar.

Te Bancha

Ahora que me acuerdo, mi compañera de recetas en Cafe Té Arte, Etringita, bautizó a este té como Matcha-Bancha en su receta de deliciosos bollos de té verde. Y si os hemos picado la curiosidad, en el blog tenemos una gran variedad de recetas con té matcha que os recomiendo probar.

Y ahora sí, ¡vamos a por esas galletas de té matcha!

Ingredientes para hacer galletas de té matcha y naranja:

Para las galletas

  • 250 g de harina para repostería
  • 5 g de impulsor químico (Royal)
  • 2 cucharaditas (6 g) de té matcha
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 75 ml de aceite de girasol
  • piel rallada de media naranja
  • 50 ml de zumo de naranja

Para la cobertura

  • 1 huevo
  • 50 g de chocolate (opcional)
  • ralladura de naranja (opcional)

Cómo preparar galletas de té matcha y naranja:

Mezclar la harina con el impulsor químico y el té matcha y tamizar en un cuenco grande.

Añadir el azúcar, huevo, el extracto de vainilla, el aceite de girasol, el zumo y la ralladura de naranja.

Remover para mezclarlo todo bien. No hace falta amasar, sólo integrar los ingredientes en una masa homogénea.

Formar una bola, envolver en film y dejar reposar en la nevera al menos media hora.

Precalentar el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo.

Colocar una lámina de papel de hornear sobre la bandeja del horno.

Estirar la masa entre 2 láminas de papel de hornear hasta obtener una lámina de unos 3 o 4 mm.

Cortar la masa con cortapastas y colocar las galletas en la bandeja dejando un dedo de separación entre ellas.

Batir un huevo y pincelar una capa fina sobre las galletas.

Hornear a 180 ºC durante unos 10 o 12 minutos. Las galletas están listas cuando hayan subido un poco y se empiecen a dorar por los bordes. Sobre todo, tened cuidado de no tostarlas demasiado porque al enfriar endurecen y lo ideal es que queden blanditas por dentro.

Dejar enfriar sobre una rejilla antes de decorarlas, ya sea con chocolate o con azúcar glas tamizado por encima.

Cómo decorar galletas con chocolate negro:

Trocear el chocolate y fundirlo al baño maría.

Rallar encima del chocolate un poco de piel de naranja y remover bien.

Para decorar las galletas hay múltiples opciones:

Podemos pincelar la cara inferior de la galleta y dejar secar boca abajo sobre una rejilla hasta que se endurezca.

Otra opción es mojar una parte de la galleta en el chocolate fundido y apoyar las galletas boca arriba sobre una lámina de papel de hornear o el borde de un plato.

Y mi última sugerencia es hacer hilillos de chocolate con un palillo o tenedor, ya sea en forma de líneas o en salpicaduras.

Para conservar las galletas lo ideal es un recipiente hermético en el que aguantarán a la perfección unos cuantos días. Es más, el sabor se irá intensificando con un poco de reposo.

¡Espero que las disfrutéis con una taza de un buen té o café!

Por cierto… ¿os ha llamado la atención la tisanera que veis en las fotos? ¡Estáis de suerte! la tenemos en la tienda y, además de ser preciosa, tiene 350 ml de capacidad. El filtro es amplio, para que las hojas se abran sin dificultad, y muy tupido, así que es ideal para infusiones de hebras finas como el rooibos. ¿He mencionado que es preciosa? Porque lo es, por no mencionar que el acabado mate la hace especialmente agradable de sostener entre las manos. ¿Sois más de brillo? Pues también la tenemos.

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.

Financiers sin gluten para la hora del té

La última receta que os ofrecimos era para el desayuno, y la de hoy son unos financiers sin gluten ideales para la hora del té. Si no sois celíacos y no tenéis harina de arroz en casa, podéis sustituirla sin ningún problema por la misma cantidad de harina de trigo.

Financiers y purple tea

Los financiers son bizcochitos jugosos y densos con forma de lingote de oro (no en vano el nombre se lo dieron en Suiza), hechos a base de almendra, aunque hay variantes con otros frutos secos.

Purple tea:

Para acompañar al delicado sabor de estos financiers, os propongo un té de sabor afrutado, el purple tea, un té verde que sin embargo es de un color entre el azul y el morado al infundirlo.

Purple tea Cafetearte

¿Cómo que azul? Pues sí, el color de esta infusión varía mucho según la temperatura del agua y se debe a las delicadas flores de Guisante de Mariposa del té, o Blue Butterfly Pea, en combinación con la Pitahaya o fruta dragón. El morado que veis en las fotos es producto de infundirlo en frío.

En honor al origen de estas flores azules, que provienen del sudeste asiático, he decidido estrenar mi precioso infusor de bambú, que llevaba tiempo queriendo enseñaros.

Comprar Purple Tea

Purple tea

Si os ha picado la curiosidad y queréis saber más de este té y sus propiedades, os recomiendo leer la entrada que publicamos hace algún tiempo.

Ingredientes para 12 financiers sin gluten:

  • 85 g de almendra molida
  • 25 g de harina de arroz
  • 120 g de azúcar glas
  • 3 claras de huevo
  • ralladura de la piel de medio limón
  • ralladura de la piel de media naranja
  • 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • un poco de harina y mantequilla extra para el molde

Financiers sin gluten ingredientes

Cómo preparar financiers sin gluten:

Dejar la mantequilla a temperatura ambiente un par de horas para que se ablande. Si tenemos prisa, calentar a potencia media en tandas de 10-15 segundos, removiendo entre tanda y tanda para ayudar a que alcance la textura pomada.

Precalentar el horno a 180 ºC.

Mezclar con unas varillas la almendra molida con el azúcar glas y la harina de arroz, deshaciendo los posibles grumos.

Batir las claras de huevo hasta alcanzar el estado “puntas blandas”. Es importante que no alcancen el punto de nieve, porque si están duras es difícil integrarlas con los ingredientes secos.

Incorporar las claras a la mezcla de almendra, harina de arroz y azúcar. Mezclar con una espátula, realizando movimientos envolventes.

Añadir la ralladura fina de limón y naranja y mezclar delicadamente con la espátula.

Preparar financiers sin gluten

Agregar la mantequilla en pomada y mezclar hasta que esté bien integrada en la masa.

Engrasar con mantequilla y espolvorear con harina de arroz los moldes a usar. Si son de silicona o vamos a usar cápsulas de papel no es necesario.

Distribuir la masa en los moldes hasta 2/3 de la altura.

Financiers sin gluten

Hornear a 180 ºC durante 12-15 minutos. Si son moldes más grandes es posible que hagan falta unos 5 minutos más. Los financiers sin gluten estarán listos cuando se haya dorado la superficie.

Dejar enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlos. Es recomendable dejarlos reposar para que los sabores se intensifiquen.

Para dar un toque decorativo, espolvorear azúcar glas por encima al servir.

Financiers para la hora del té

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.