Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque

Receta de Linzer Torte, la tarta austríaca rellena de mermelada.

Los que sois clientes asiduos de Café Té Arte sabréis que además de tés, cafés, infusiones y artículos relacionados con su elaboración y consumo, también hay otros productos que son perfectos para completar un desayuno, como distintas variedades de miel y mermelada, elaboradas y envasadas especialmente para la tienda.

¿Habéis probado alguna de las mermeladas? Yo me he llevado una grata sorpresa con la de albaricoque, tiene el punto justo de dulzor sin restar protagonismo al sabor de la fruta y con un precioso color de albaricoques bien maduros.

En cuanto abrí el frasco supe que iba a convertirse en relleno para una receta que llevaba tiempo queriendo hacer, Linzer Torte. Esta tarta es el emblema gastronómico de la ciudad austríaca de Linz y además de ser mundialmente conocida y apreciada, es considerada la receta de tarta de la que se tienen registros más antiguos.

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (6)

La Linzer Torte, o Tarta de Linz, se compone de una capa de masa quebrada con especias y avellanas o almendras, cubierta de mermelada de grosella, ciruela, frambuesa o albaricoque y rematada con un enrejado de la misma masa. Se suele hacer en formato tarta, pero también es común ver tartaletas, que es el formato que yo he elegido.

Ingredientes:

Masa quebrada:

  • 200 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo
  • 140 g de azúcar
  • 1 clara
  • 1/2 yema
  • 125 g de mantequilla fría en dados
  • 125 g de almendra molida

Relleno:

  • 100-150 g de mermelada de albaricoque

Decoración:

  • 1/2 yema de huevo

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (1)

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (2)Con estas cantidades tenemos para 6 tartaletas de 10 cm o una tarta de 25 cm de diámetro.

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Preparación:

Mezclar en un cuenco la harina con la levadura química, la canela, la vainilla y el azúcar.

Volcar la mezcla en una superficie de trabajo limpia formando un volcán.

Batir ligeramente la clara y la mitad de la yema del huevo y volcar en el centro del volcán.

Colocar la mantequilla en el centro y añadir la almendra molida.

Mezclar los ingredientes pellizcándolos entre los dedos formando una masa desmigada, intentando hacerlo lo más rápido posible.

La masa quebrada debe trabajarse rápido para que no se derrita la mantequilla. Es aconsejable hacerlo con un mezclador de masas manual, aunque también se puede utilizar un cuchillo largo haciendo cortes paralelos, juntando todo en un montón otra vez y repetir hasta tener toda la mezcla en forma de migas.

Una vez que tenemos la masa desmigada, se junta toda formando una bola apretada, se cubre con film transparente y se deja reposar en la nevera durante media hora.

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (3)

Precalentar el horno a 180 ºC.

Dividir la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra.

Engrasar los moldes con mantequilla.

Si vamos a utilizar un sólo molde de tarta, extender la parte grande de la masa apretando con los dedos hasta cubrir con una capa más o menos uniforme el fondo y las paredes.

Si vamos a utilizar moldes de tartaletas, dividir la masa en partes iguales y proceder de la misma manera.

Cubrir la masa con mermelada. La cantidad variará según el tamaño de los moldes y lo golosos que seamos. Yo puse más o menos una cucharada colmada por tartaleta.

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (4)

Con el resto de la masa quebrada formar tiras aplastadas de más o menos un dedo de ancho, o un poco más finas si son tartaletas, y cubrir formando un enrejado. También se puede colocar una tira cubriendo todo el borde.

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (5)

Pincelar la superficie de la masa con la media yema restante. Opcionalmente se puede decorar el borde con almendra fileteada.

Hornear durante 25 o 30 minutos a 180 ºC, hasta que la superficie esté dorada. Para un único molde grande es posible que haga falta más tiempo de cocción.

Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

La tarta de Linz es de esas recetas que están más buenas después de un reposo de al menos un día ya que los sabores de las especias se van intensificando. Se conserva perfectamente unos días envuelta en papel de aluminio o film transparente.

Tartaletas de Linz con mermelada de albaricoque (7)

Esta tarta es perfecta tanto para un desayuno o una sobremesa con café o té negro como o merienda con leche fría.

¡Probadla,os va a encantar!

Esta receta es una colaboración de Carabiru, autora del blog Birulicioso.


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