6 beneficios de la infusión de jengibre que tienes que conocer

El jengibre es una planta que se utiliza tradicionalmente en oriente por sus innumerables propiedades medicinales. Sus principio activos beneficiosos para la salud se encuentran en las raíces y muchos se liberan con el calor. Es por esto que la infusión de jengibre es ideal para aprovechar al máximo sus propiedades.

¿Cuáles son los beneficios del jengibre en infusión?

Como te comentamos en otro artículo, la raíz del jengibre no solo es un ingrediente de la cocina oriental muy popular, sino que se utiliza desde hace miles de años como remedio natural para un sin fin de problemas.

La raíz de esta planta es rica en aceites esenciales y sustancias picantes. Entre sus componentes químicos destaca el gingerol, una oleorresina pariente de la capsaicina (la sustancia presente en los pimientos picantes). El gingerol es el que da el sabor picante a esta raíz y es el protagonista de muchos estudios científicos que buscan validar las propiedades farmacológicas del jengibre.

Cuando se seca, estas sustancias se someten a modificaciones químicas que las convierten en shogaoles. Esto últimos, son el doble de picantes de los gingeroles. Es por este motivo que el jengibre deshidratado suele ser más picante que la raíz fresca.

Estos principios activos presentes en las raíces del jengibre son resistentes a las altas temperaturas y algunos se liberan solo durante la cocción. Durante este proceso, por ejemplo, el gingerol se convierten en zingerona, atenuando el picor de la planta y resaltando sus notas dulces.

Por lo que utilizar la raíz de jengibre en infusión no solo es la mejor forma de atenuar su sabor picante, sino que a la vez nos permite aprovechar mejor todos sus beneficios.

Estos son algunos de los beneficios que se atribuyen popularmente al jengibre y que se investigan en laboratorios:

1. Atenuar las náuseas

El jengibre se considera un antiemético natural, útil sobre todo para prevenir las náuseas del embarazo o los mareos del viajero. Algunos estudios también investigan el efecto del jengibre para aliviar las náuseas de los pacientes en el postoperatorio.

2. Favorecer la digestión

Uno de los motivos por los que el jengibre es tan popular en la cocina oriental es por sus propiedades digestivas. La infusión de jengibre ayuda a proteger el aparato gastrointestinal, por lo que es ideal para acompañar comidas copiosas y para aquellas personas que padecen molestias como gastritis, distensión abdominal y digestiones pesadas. 

3. Mejorar la circulación

Como hemos dicho anteriormente, uno de los componentes más abundantes en la raíz de jengibre es el gingerol. Este compuesto tiene un efecto irritante por lo que produce una sensación de picor al ser ingerida. Gracias a esta sustancia el jengibre produce un efecto rubefaciente, es decir aumenta el flujo sanguíneo, mejorando la circulación y produciendo una sensación de calor en el cuerpo. Por este motivo la infusión de jengibre es tan reconfortante cuando hace frío.

4. Acelerar el metabolismo

Esta es una de las propiedades que han hecho que esta planta se hiciera tan popular en los últimos años. La infusión de jengibre, así como el té verde y otras infusiones que ayudan a quemar energías, son ideales como complemento para bajar de peso si acompañada de hábitos de vida activos y sanos.

5. Antiinflamatorio

El té de jengibre ayuda a aliviar las inflamaciones y puede ser un buen aliado en caso de dolor de la garganta. El efecto antiinflamatorio se debe a las sustancias antioxidantes presentes en esta raíz. Varios estudios se concentran sobre este aspecto para entender y comprobar las posibles acciones anticáncer de los compuestos del jengibre.

6. Combatir las migrañas

El jengibre se utiliza tradicionalmente para aliviar el estrés mental y algunos científicos están investigando sus efectos en el tratamiento de las migrañas.

Son muchos los estudios científicos que investigan y ponen de relieve las propiedades medicinales del jengibre, aunque los mecanismo de acción de sus principios activos todavía no son del todo claros. De todos modos, sea por los resultados científicos obtenidos hasta la fecha, sea porque su uso tradicional es muy difundido, el jengibre se considera una planta segura y muy saludable.

¿Cómo hacer la infusión de jengibre?

La infusión de jengibre natural se puede preparar con la raíz fresca, seca o en polvo.

Si utilizamos la raíz fresca será necesario añadir media cucharadita de raíz rallada por cada 250 ml de agua y dejar en infusión tapado durante al menos 6 minutos. Si añades otros ingredientes como hojas de té, por ejemplo, lo ideal es poner en infusión primero el jengibre y después añadir el té.

Para preparar un té verde con jengibre fresco y limón, sigue estos pasos.

Si dispones de la raíz deshidratada, desmenuzada o en polvo, podrás prepararla como una normal infusión vertiendo el agua caliente y dejando en infusión el tiempo que sea necesario según la mezcla de hierbas que quieras emplear.

Otras formas de preparar el té de jengibre

Por todas sus propiedades, por su sabor picante y el aroma agradable, el jengibre es una especia que combina perfectamente con varios tipos de tés y mezclas de infusión.

La infusión de jengibre es un clásico y existen muchas formas de combinarlo. Puedes probarlo en las mezclas de hierbas para infusiones digestivas, combina de maravilla con el té verde o negro para una merienda o desayuno, y no puede faltar en las infusiones especiadas como el Chai o el Yoga tea, perfectas para el invierno.


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